martes, febrero 27, 2007

UNA TARDE TRISTE...

Era un Viernes, más o menos la una y media de la tarde. Toda la mañana me la pasé arreglando documentos y agilitando trámites porque a “ella” lo que más le importaba era graduarse lo antes posible... En cambio a mi… A mi ya no me importaba nada… Solamente quería terminar todo de una vez por todas…

- “Hola Diego… ¿Qué es lo que se te antoja?”

- “Un amigo, por favor… Aunque creo que aquí no los sirves por docena…”

Dos y media de la tarde. Ella buscándome afanosamente por toda la Facultad, y yo perdido en el oscuro rincón de uno de los tantos bares que rodean a la universidad. Después de muchos años de compartir junto a “mis amigos de la universidad”, debo confesar que solamente una botella y un vaso fueron mis únicos acompañantes durante ese par de horas…

Tres de la tarde y un poquito más. Al fin me encuentro de regreso en la Facultad, y con “ella” más enojada que cuando la vi antes de escaparme ese par de horas en que pude disfrutar del “olvido” de mis amigos… Todo había sido arreglado: en menos de una hora empezábamos la defensa de aquel último trabajo que hicimos juntos. Solo había un problema: a mi ya no me importaba… No me importaba defender la tesis; no me importaba entrar vestido con el jean gastado y la camisa arrugada que llevaba ese día; no me importaba saber si “mis amigos de la universidad” iban a estar ahí, o si los padres de ella y mis padres estarían presentes… No me importaba saber que, con excepción de mi familia, todos los demás asistirían por ella… Ya no me importaba sentirme herido y traicionado por “mi grupo de amigos” después de que ellos no hicieron nada por ayudarnos, y saber que ahora estarían pendientes de lo que pasaría entre “ella” y yo una vez que nos hallemos juntos, como en nuestros buenos tiempos, terminando algo que habíamos empezado a planearlo muchos años atrás… En definitiva, ya no me importaba nada…

Bueno, en realidad si había algo que me importaba, y mucho: saber que mis verdaderos amigos no iban a compartir conmigo ese momento tan especial… Ni el flaco, ni su hermana, ni mis primos, ni muchas de las personas que más quise ayer, hoy y siempre… Casi ninguno de aquellos que verdaderamente me apoyaron y me dieron una mano durante esos meses tan difíciles -mis “grandes amigos”- estaría conmigo cuando realmente necesitaba que estuviesen a mi lado, en aquella tarde en que me sentía tan solo… Estoy seguro que si alguno de ellos hubiese podido estar ahí, lo habría abrazado y me hubiese echado a llorar sin importar quien estuviera presente… En todo caso, al final del día al fin apareció una de esas personas…

Son casi las cinco, y al fin podemos comenzar la defensa de la tesis… Por primera vez desde hace meses ella me “pide” que la deje entrar primero… A mi me daba lo mismo. Durante un poco más de media hora me la paso sentado en las gradas, con la cabeza baja y la mirada perdida. Un par de años después solo una persona se atrevió a confesarme que esa tarde muchos pensaron que estaba concentrado, pero pocos -¡¿Pocos?!... ¡Qué hipócritas!- se dieron cuenta que yo estaba triste… La verdad es que estaba al borde de las lágrimas porque era la última vez que la vería como lo que siempre fue: mi verdadera y única mejor amiga…

Al fin sale del salón; todos se acercan a abrazarla y felicitarla, excepto yo. Es mi turno de entrar y olvidarme –al menos por un momento- de mis problemas, de mis dudas y mis errores. Media hora después salgo yo también y la primera en abrazarme (aunque con un poco de timidez por la gran cantidad de personas desconocidas) es mi chiquitina, mi sobrinita de apenas 2 años de edad... ¡Al fin un abrazo que sabe a verdadero cariño!... Luego, claro, toda mi familia se acerca a felicitarme… Antes de coger mis cosas y largarme de ahí sin siquiera importarme la decisión del jurado o dejarlos plantados a todos en el corredor, ¡Oh, sorpresa: “ella” se acerca a abrazarme también!…

Mientras recibo su abrazo me detengo a pensar un momento: “¿Qué carajos estaba pensando cuando decidí salir de aquel bar y volver a la Facultad?... Debí largarme en ese momento, ¡y que ella se arregle como mejor le convenga!… Además, ¿por qué tengo que largarme yo? ¿Acaso esa no es también mi tarde de graduación?”… Decido quedarme, aunque hasta hoy no comprendo muy bien la verdadera razón… Recién entonces empiezan a abrazarme y felicitarme todos “mis amigos”, su familia y hasta personas que nunca conocí… Nuevamente entramos al salón, y luego de la ceremonia de rigor ambos hemos obtenido lo que queríamos: ella su título profesional, y yo el placer de ver triunfar a la única persona por la que me quedé en esa universidad…

Ahora empiezan los brindis y las palabras de los graduados. Ella comienza primero. Sus agradecimientos van dirigidos a todos quienes fueron importantes para conseguir su título, pero yo no siento ni la más mínima dedicatoria en ese discurso… Ahora es mi turno… Todos están esperando que guarde las apariencias y no les diga mi verdad en la cara… ¡Se nota que temen haberme dado la oportunidad de descargar mi furia con todos ellos!... Tengo toda la intención de ironizar al máximo mis palabras, en especial aquellas que van dirigidas a “mis amigos de la universidad”, pero me contengo en el último momento… Respiro hondo, tomo aire y salgo del enredo con lo primero que se me viene a la mente… No es hora de culparlos ni de desquitarme de ellos; “su momento especial” habría quedado arruinado, y a pesar de todo me hubiese dolido mucho verla llorar… otra vez… Nuevamente, decido seguir el juego y “festejar”. Algunos se acercan a brindar conmigo, pero casi a todos les acepto la copa con displicencia… Solamente mi familia merece ser tratada con real aprecio en ese momento…

Debemos desocupar el salón, así que “ella” invita a todos a pasar a una de las tantas aulas vacías de la Facultad… Talvez por los pocos vasos de whisky que llevo encima yo también los invito a seguir con la reunión… Ya adentro mi familia me rodea, pero inesperadamente se acerca su padre y nos invita una copa a mi papá y a mí… Entonces recuerdo la discusión que tuve con él apenas unos días atrás. Sus palabras sonaban en mi mente, hasta ahora no puedo olvidarlas… Acepto su invitación, pero me encargo de que él no pase más allá de la simple copa… ¡Ahhhh… Si hubieran sido otras las condiciones! ¡Habría festejado con el verdadero cariño que llegué a tener por toda su familia!... Un par de minutos después “mis amigos” también me invitan otra copa, y al igual que con el padre de ella, me encargo de no quedar atrapado en su intención… ¡Si querían festejar, vayan e inviten a la otra graduada!

Llegan un par de chicos más, y aunque sabia que venían exclusivamente por ella, ahora soy yo quien los atrapa para evitar que otros quieran seguir “festejándome”. Deben haber pasado un par de horas, y con los vasos de whisky llegando a mis manos –y con toda la tristeza y la melancolía reprimida ayudando a recibirlos- no recuerdo en que momento perdí la noción de las cosas. Solamente recuerdo que una vez que terminé de bajar las gradas inesperadamente apareció una de aquellas personas que tuvo el privilegio de ser parte de “mis grandes amigos”:

- “Bueno, lo logramos… Aunque peleados, pero lo logramos…”

- “Si… Lo hicimos, chiquilla…”

Y nos abrazamos como los buenos amigos que siempre fuimos…

- “Gracias por haber sido la persona que más quise… Gracias por haber compartido conmigo todos estos años…”

Duró solo un momento, segundos quizá, pero fue un abrazo eterno… No sé ella, pero yo hice exactamente lo que con mis grandes amigos si otro hubiese llegado antes… Al final, lo último que recuerdo es su mirada antes de subir al auto… Estoy seguro que quería decirme algo, pero no pudo o no se atrevió a hacerlo… A veces –solo a veces- me gusta pensar que sus ojos me invitaban a perdonarnos al final de aquella triste tarde…

martes, mayo 30, 2006

TALVEZ ME ESTOY ENGAÑANDO SOLO...

Hace un par de días, mientras viajaba de paseo con una amiga, un incómodo tema de conversación surgió inesperadamente –aunque últimamente me estoy acostumbrando a que me pregunten lo mismo- y desde entonces no he podido evitar pensar en ello…

Hice la pregunta con ingenuidad, casi inocentemente, pero cuando mi amiga me respondió supe exactamente lo qué me iba a decir, y aún así no evité la situación:

-¿Tú sabes quién fue mi amor platónico?
-¿Puedo adivinar?
-Eehhhh…. ¡Claro!...
-¿Fue ………? (por motivos de seguridad, para preservar mi integridad personal y evitar romper otra promesa, he omitido el nombre de esa persona o cualquier otra referencia de ella… De todas maneras, estoy seguro que muchos de ustedes podrán intuirlo fácilmente…)
-Pues… No, no fue ella… Y mejor prefiero no hablar del tema…

Y luego continuamos la conversación reorientando la idea en otro sentido.

¿Es eso cierto? ¿Acaso “ella” fue realmente mi amor platónico? Y lo que más me intriga: ¿Acaso el resto de mis amigos y conocidos pensarán lo mismo? Probablemente después de todo lo que sucedió, y leyendo muchas de las cosas que he escrito, algunos llegaron a esa conclusión… Lo que no estoy seguro es si realmente llegué a enamorarme de ella… No puedo afirmar que eso ocurrió…

Se supone que yo jamás me he enamorado… ¿O talvez si?...

miércoles, abril 19, 2006

¿¿¿ SABÍAS QUÉ ???

¿Sabías que los celos hacia una persona suceden cuando la quieres de verdad?

¿Sabías que las personas que parecen ser muy fuertes son las más débiles?

¿Sabías que las personas que más necesitan de ti, son las que no te lo dicen?

¿Sabías que las personas que siempre defienden a los demás son los que más necesitan que los defiendas?

¿Sabías que las personas que ocupan su tiempo en hacerles compañía a los demás ó a ayudarlos, son las que más necesitan de tu ayuda y de tú compañía?

¿Sabías que las tres palabras más difíciles de decir son: TE QUIERO, PERDÓNAME, y AYÚDAME? Las personas que lo dicen son las que realmente lo necesitan o lo sienten, y son a las que más debes valorar porque lo han dicho.

¿Sabías que las personas que se visten de rojo, son las más seguras de si mismas?

¿Sabías que las personas que se visten de amarillo, son las que disfrutan más de su belleza?

¿Sabías que las personas que se visten de negro son las que quieren pasar desapercibidas, y necesitan de tu comprensión y tu ayuda?

¿Sabías que tiene más valor lo que te cuesta hacer o decir que lo que te cuesta y tienes que pagar con dinero?

¿Sabías que es más fácil decir lo que sientes si lo escribes que si se lo dices a la persona de frente? ¿Sabías que tiene más valor si lo dices de frente?

Pero no creas en todo lo que te digo, hasta que no lo compruebes por ti mismo.

¿¿¿SABÍAS QUE SIEMPRE CUENTAS CONMIGO???... EN EL MOMENTO, HORA Y LUGAR QUE TÚ ME NECESITES, LLÁMAME... ESTARÉ AHÍ CONTIGO!!!!!

"Algún día los locos moveremos al mundo... o ya lo estamos moviendo"

lunes, abril 10, 2006

UN DÍA ESPECIAL...

Recuerdo la primera vez que me atreví a escribir.... Recuerdo que lo hice solamente porque quise regalarte algo diferente.... Y recuerdo que lo que escribí lo hice pensando en ti... Tan solo para ti.... Y claro, tú no te diste cuenta de ello, pero desde entonces solamente tú fuiste la verdadera persona a quien le dediqué esas palabras....

Así transcurrieron casi cinco años.... ¡¡Cinco años!!.... De todo ese tiempo tengo grandes y gratos recuerdos. Quizá fue la única época de la cual puedo decir que tuve una verdadera mejor amiga; alguien a quien confiarle lo más grande y más valioso de mi ser sin el miedo de que pueda ser herido o traicionado. De esa etapa de mi vida al menos puedo rescatar la oportunidad de haberla compartido contigo.

Pero claro, las historias nunca tienen un final feliz; de lo contrario solo serían historias de ficción. Ya no me importa que no me quieras volver a ver.... Lo único que temo es que llegues a olvidarme. Probablemente ahora solo somos otro par de extraños que no se animan a extrañarse: Por orgullo o cobardía, sé que ni tú ni yo volveremos a extrañarnos....

Aunque todo eso fue hace algunos años, no puedo arrancar de mi mente esta fecha tan especial, y lo único que deseo es escribirte para que sepas cuan importante aún eres en mi vida . Por supuesto, no puedo dejar que tú lo sepas.... No debo romper esa promesa, o al menos dejar que te enteres que lo estoy haciendo ahora.... Tú no debes saber que mis letras aún siguen siendo "tan solo para tí"....

Feliz Cumpleaños Chiquilla.... Felices 24... Felices 25... Y claro, no podía ser de otra manera, Felices 26.... Espero que tú también pases un día especial....


Te quiero mucho Chiquita.... Nunca lo olvides....

Diego Fabián

jueves, marzo 23, 2006

A LA MEMORIA DE PAÚL, MI GRAN AMIGO...

“¿Qué harías si siempre que te enamoras tendrías que decir adiós? ¿Qué harías si tú quieres a alguien, pero tienes miedo de llegar a enamorarte y de necesitar a esa persona? ¿Qué harías si te enamoras de alguien, y tú eres para esa persona su primer amor? ¿Qué harías si el día de mañana muriese tu mejor amigo? Pues yo quiero decirte que si mañana murieras, TÚ ESTARÍAS SIEMPRE EN MI CORAZÓN... ¿Estaría yo en el tuyo?...”

Nunca pensé que todas estas preguntas realmente las iba a vivir… En especial la última… “¿Qué haría si el día de mañana muriese mi mejor amigo?”… Apenas ayer acabé por descubrirlo…

Te estoy escribiendo a las 00:22 de la madrugada de este, el último día que te voy a ver… La verdad, no sé que decirte... Estos dos días me he pasado pensando y recordando mucho, muchísimo... y ahora ya no tengo palabras para contarte todo lo que siento al saber que mañana ya no estarás aquí, con nosotros… que ya no estará mi gran amigo: mi amigo de toda la vida…

Flaco, me vas a hacer mucha falta… Estoy seguro que de ahora en adelante ya no será lo mismo. Voy a extrañar todas aquellas locuras y tonterías que solíamos hacer. ¿¿Te acuerdas aquella vez, en mi graduación del colegio, que con Édison y tú estábamos tan borrachos que terminamos bailando en ronda los tres?? ¿¿Recuerdas que, por ayudarme a acomodar las sillas, casi termino rompiéndote el labio con una de ellas?? ¿¿Y que al final terminamos rodando, tres pisos más abajo, y que después nos reímos de aquello??... Vaya, ¡¡qué tonterías no hemos hecho juntos!!

Y ahora, en solo unas cuantas horas, ya no te voy a volver a ver!!!.... Me vas a hacer falta, Flaco… Ya no será lo mismo sin ti!!!!....

Habíamos hecho pendejada y media –como diríamos si estuviésemos conversando juntos. En los quince de Gaby, con Omar, Carlos, Édison, tú y yo, peleándonos por aquellas chicas tan bellas que eran nuestras parejas de baile: Patty, Adriana, Marlene, tu hermana Silvana, mi hermana Gabriela… ¡¡Qué chévere grupo que hicimos ahí!!

¿Y en la fiesta del Bautizo de mi Yuly? Recuerdas que al final nos quedamos conversando y disfrutando juntos, casi el mismo grupo que habíamos formado años atrás… Y en el Aniversario de mis padres; aquella noche si que la pasamos de lujo!!!.... Bueno, en especial yo, que me la pasé toda la noche con tu hermana… Ja, ja, ja… ¡¡Cómo si ya hubiésemos sido cuñados!!… ¿Te habría agradado la idea de tenerme como cuñado, eh? A lo mejor no lo hubieses disfrutado tanto (claro, si me conocías tanto tiempo!!), pero creo que tampoco te hubiese disgustado… Y no podías haberte quejado, ¡¡sí casi fuiste mi primo!!... Acuérdate que un tiempo tú anduviste con mi primita Silvana, ¿ah?…. Claro, el Edi tampoco podía quedarse atrás, y él también andaba con mi otra primita, Cristina… ¡¡Par de robacunas!!… Después de todo, eran sus gustos… Yo no sé que les veían a ese par de niñas, ustedes, par de viejotes!!... Al fin y al cabo, todo quedaba entre familia… Si, entre familia, porque tú, Édison y yo éramos casi como hermanos.

¿Sabes algo? Siempre sentí que no era necesario vernos o mantenernos en contacto contigo y tu hermana día a día, o con mucha frecuencia… Es cierto que la mayor parte del tiempo ni siquiera sabíamos de la vida del uno ni del otro… A veces pasaban meses, o incluso años… Pero cada vez que nos veíamos, era como si no hubiese pasado un solo día!!! La alegría en mi casa era inmensa, todo un acontecimiento tu llegada y la de tu familia… Siempre sentimos gran cariño por todos ustedes… Y creo que ustedes también por nosotros… Ni siquiera el tiempo o la distancia nos han hecho perderlo!!!....

Pero, a ti también te voy a decir lo que le dije a tu hermana alguna vez: me doy cuenta que después de tanto tiempo de ser amigos prácticamente conozco muy poco de ti. Suena extraño el que dos personas que se conocen desde niños jamás hayan estado juntos cuando más nos necesitamos: para celebrar los acontecimientos más importantes de nuestras vidas; para soportar los momentos en que nos hizo falta un hombro para llorar; para enfrentar las adversidades y seguir adelante, sin miedo al futuro. A mí me hiciste falta… Muchas veces me hiciste falta… ¡¡No sabes cuantas ganas tenía de verlos a ti y a Silvana en aquellos momentos!!... En especial, a finales del 2003 y durante todo el 2004, cuando realmente necesité de un verdadero amigo…

Pero ya ves, el destino siempre nos tenía una jugada para mantenernos separados. A veces no teníamos ni un número de teléfono para llamarnos… ¡¡Y solamente por eso no pudiste estar conmigo en mi graduación de la U!!… Hubiera sido la alegría más grande el tenerlos a ustedes dos conmigo aquel día tan triste… Habría sido el mejor regalo que hubiese recibido durante aquella turbulenta temporada de mi vida!!!.... Pero no pudo ser, así como yo tampoco he podido estar en esas épocas en que tú también sentiste que se te caía el mundo… Ambos, tú y yo, fuimos ingratos en aquellos instantes el uno con el otro, pero ninguno de los dos teníamos cabeza para buscarnos y soportar juntos aquellos momentos… Ambos salimos adelante solos, pero juntos a la vez, porque siempre sabíamos que tú o yo estaríamos ahí, con solo pedirlo o susurrarlo!!!.... Ambos sabíamos que bastaba una llamada para hacerlo!!!

Y ahora te vas, Flaco!!!.... Te vas y no vas a volver!!!!.... Flaco, ¡¡NO VAS A VOLVER!!....... Ya no será como antes… Si bien nos separábamos un tiempo, siempre había la seguridad de que nos volveríamos a ver… ¡¡Y ahora ya no tengo ese privilegio!!...... Mi hermana no supo como reaccionar cuando le di la noticia… Mi mamá se hecho a llorar como un paño de lágrimas… Mi papá casi entró en shock… Mónica tampoco pudo soportar las lágrimas… ¿Y yo? ¿Yo cómo reaccioné?... ¿Qué quieres que te diga, Flaco? ¿Cómo crees que reaccioné? ¿Acaso no te lo imaginas? ¿Acaso no sabes todo el cariño que te tengo, y aún así me preguntas cómo reaccioné?....

Ese mismo día fuimos a visitarte, al igual que decenas de personas que se enteraron de la noticia… Tu mamá estaba destrozada; tu hermana, más tranquila, trataba de calmarla… Hasta ahora no la he visto derramar una sola lágrima... ¡¡Es una valiente!!.... Estoy seguro que se las está guardando para después, cuando ya nadie pueda verla llorar.... ¿Y tu padre?... Imagino como se sintió tu padre al enterarse, allá, en aquel país tan lejano e ingrato… ¡¡Si tú eras el orgullo de tu madre, de tu padre y de tu hermana!!.... Y claro, por qué no decirlo, ¡¡eras mi orgullo como amigo!!... No sabes como se me llenaba la boca de orgullo cuando les contaba a otras personas que YO tenía un amigo de toda la vida, que llevábamos veinte y pico de años de habernos conocido, que éramos casi como hermanos, qué tú y Silvana eran los mejores amigos que la vida me había regalado!!!..... ¡¡¡Qué orgullo decir que entre tú, Silvana, Gaby y yo, había toda una vida de amistad!!!.... ¡¡Qué tristeza sentir ahora que ya no podré seguir compartiendo mi vida contigo!!....

En fin, ha habido de todo estos dos días que he ido a visitarte… Gente que va solo por compromiso; personas que van porque le conocen a tu mamá, a tu papá o a tu hermana; gente que te conoció poco o te vió alguna vez en algún lugar… Incluso gente que fue a verte solamente porque sabían que tú eras nuestro amigo, y que poco o nada te conocieron… Pero también fuimos aquellos que tuvimos un real aprecio por ti y que muchos nunca lo llegaron a expresar; y personas a las que realmente llegaste hasta el fondo de nuestros corazones, y a las que nos duele tu partida hasta lo más profundo del alma y de nuestro ser…

Hubo una chica que al verte ahí acostado, se hecho a llorar y a abrazar aquella caja en la que descansarás para siempre… probablemente era tu enamorada. Simplemente, dejó salir todo ese sentimiento de tristeza y de cariño que sentía por ti, y de impotencia al no poder hacer que regreses otra vez a su lado… No sabes la envidia que tuve de ella en aquel instante… Probablemente yo hubiera hecho lo mismo… pero no lo hice así… Tú sabes, Flaco, que yo no tengo la virtud de expresar mis sentimientos con la palabra hablada, pero que si lo sé hacer con la tinta plasmada en un papel… Y es por eso que ahora te escribo estas líneas: para decirte lo mucho que siempre te quise…

En unas cuantas horas iré a visitarte por última vez. Espero poder entregarte todo esto que siento y dejarlo junto a ti para que lo leas cuando todo este trajín termine… Espero, también, volverte a ver en algún tiempo más, cuando a mi me toque verme cara a cara con la muerte… Y espero, que ahora que estás allá con mi hermanito, puedas también llevarle mi recado de que él también me espere, que en poco tiempo nos volveremos a ver… Como ves, no estarás solo, mi hermano te espera allá... No te digo “Adiós”, porque eso solo se dice cuando la gente piensa que es la última vez que se despiden… Te digo “Hasta pronto, y que te vaya bien…”. Ya estaremos nuevamente en las andadas, allá, donde sea que tú estés… Y claro, volveremos a hacer nuestras locuras… Hasta tanto, cuida mucho a todos los que aún nos quedamos acá, en esta vida loca, lenta y sin pausa… En especial, a todos aquellos que te quieren y te recuerdan con verdadero amor y cariño…

¡¡No te olvides que tenemos un campamento pendiente al Cotopaxi, eh!!

Hasta pronto Paúl.... Hasta pronto, gracias y buena suerte....

Te voy a extrañar....

Con cariño....

Diego Fabián

viernes, febrero 03, 2006

ME ARREPIENTO....

Confieso que por un sueño aún no me he entregado
a la dulce herejía de los sueños.
Confieso que no he encontrado opción al sufrimiento
ni a la soledad, ni al desamor.... ni a los sentimientos.

Me arrepiento de haber profanado aquel deseo
de tenerte una noche aquí, a mi lado.
Me arrepiento de esperarte, de quererte y de adorarte
como el loco al que tienes a tu lado.

Me arrepiento de encontrarte entre sus brazos
y de esperarte entre las llamas del silencio.
Del tonto susurrar de las palabras....
¡¡Me arrepiento, si.... me arrepiento!!....

No leerás las finas frases
que mi verso aún describe entre sollozos.
Ni siquiera entenderás por qué te escribo....
Ni siquiera entenderás por qué te amo....

¡¡No!!.... ¡¡No me niegues lo que siento!!
¡¡Quiero confesarlo y sentirme arrepentido!!
Quiero lastimarlo y quiero herirlo....
Quiero ahogarlo, susurrarlo.... o al menos no sentirlo....

Ahora estás con él, y yo solo en este cuarto
desgarrando el corazón sobre este lienzo....
Me arrepiento, entonces, de haberme arrepentido,
de haberte obligado.... y de que te hayas ido....

Diego Fabián

viernes, enero 20, 2006

NO TE ENAMORES DEL AMOR...

Enamórate de alguien que te ame, que te espere, que te comprenda aún en la locura; de alguien que te ayude, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza, tu todo.

Enamórate de alguien que no te traicione, que sea fiel, que sueñe contigo, que sólo piense en ti, en tu rostro, en tu delicadeza, en tu espíritu y no en tu cuerpo ni en tus bienes.

Enamórate de alguien que te espere hasta el final, de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes.

Enamórate de alguien que sufra contigo, que ría junto a ti, que seque tus lágrimas, que te abrigue cuando sea necesario, que se alegre con tus alegrías y que te dé fuerzas después de un fracaso.

Enamórate de alguien que vuelva a tí después de las peleas, después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones.... Enamórate de alguien que te ame....

No te enamores del amor.... Enamórate de alguien que esté enamorado de tí....

jueves, enero 12, 2006

SOLAMENTE ME PASA DE VEZ EN CUANDO....

¿Saben?, a veces siento las ganas de volver a escribir.... Prometí no volver a hacerlo jamás, pero las promesas también pueden romperse, y a veces -solo a veces- tengo la total intención de hacerlo y sentarme ante un lienzo de papel a escribir mis frases sin sentido, a plasmar y a dibujar ideas y sentimientos que -desde aquella última vez que la vi- ya no tengo ganas de sentir.....

Hace mucho tiempo ya no escribo lo que siento..... hace un par de años que perdi la inspiración..... "El dolor pide calmantes, el sufrimiento reclama sentido"..... Esa tarde terminamos todo aquello que empezamos hace más de cinco años, y que suponíamos nunca iba a acabar.... Esa tarde..... Han pasado varios años desde aquella tarde...

¿Y por qué les escribo esto???.... Simplemente porque no quiero a nadie más para desahogarme, para romper esa promesa.... Solamente porque ya no tengo -y ya no quiero- a nadie más por quien escribir..... Hagan lo que quieran con estas palabras...... Mírenlas, guárdenlas, o simplemente hagan como que nunca las leyeron..... Al fin y al cabo, se supone que yo ya no debo volver a escribir.....

Diego Fabián

viernes, diciembre 30, 2005

LOS MEJORES MOMENTOS DE LA VIDA

Enamorarse. Reírse hasta que te duela la barriga. Encontrar miles de emails cuando vuelves de las vacaciones (todos de publicidad). Oír tu canción favorita en la radio. Acostarte en tu cama y oír que llueve fuera. Salir de la ducha y que la toalla esté calientita.... Mejor dicho, salir de la ducha y que haya una toalla!!!....

Aprobar tu último examen. Recibir una llamada de alguien que hace mucho no ves. Una buena conversación. Encontrar dinero en un pantalón que no usabas desde el año pasado (siempre que no sean los desaparecidos Sucres!!). Reírse de uno mismo. Llamadas a la medianoche que duran horas (y cuando llega la factura se convierte en uno de los peores momentos de tu vida!!). Reírse sin motivos. Escuchar accidentalmente que alguien dice algo bueno de ti. Despertarte y darte cuenta que todavía puedes dormir un par de horas más (aaahh!!..... que rico.....)

Escuchar la canción que te hace recordar a esa persona especial. Ser parte de un equipo. El primer beso. Hacer nuevos amigos. Sentir cosquillas en el estómago cada vez que ves a esa persona. Pasar un rato con tus mejores amigos. Ver felices a las personas que quieres. Usar la chaqueta de la persona que te gusta y que todavía tenga su perfume. Volver a ver a un viejo amigo y sentir que las cosas no cambiaron. Mirar un atardecer. Tener a alguien que te diga que siempre te quiso. Compartir esto con alguien más.........